jueves, 9 de junio de 2011

Gemelos y asesinos


Testigos del doble asesinato registrado el pasado domingo en la colonia Villa Esmeralda, hundieron a los “gemelos asesinos” y aportaron datos suficientes para que la Fiscal Quinta Investigadora ejercite acción penal

en su contra.

Anoche el jefe del grupo Centauro, Gerardo Treviño Estrada, indicó que a través de fotografías que les presentaron a los testigos, estos reconocieron plenamente a los hermanos Federico y Fernando Galindo Hernández como quienes allanaron el domicilio situado en Nikel 127 de la colonia Villa Diamante, donde dieron muerte a Raymundo Cruz Santes y a Daniel Mariño, empleados como cocineros de Banquetes y Cocinas del Norte.

Sobre el móvil, se confirmó que fue la venganza por la golpiza a batazos, que le habían dado horas antes a su padre Fernando Galindo Segundo.

Todo se inició a eso de las 10:00 horas cuando Galindo Segundo fue a reclamarles la falta de respeto hacia su pareja sentimental Alejandra Marcos Matías, de 18 años.

La mujer le había comentado a Galindo Segundo, que unos sujetos que vivían cerca de donde tienen el puesto de discos, con frecuencia le faltaban al respeto.

No dudó en ir a reclamarles, pero se encontró con la actitud violenta de dos sujetos, quienes lo golpearon a batazos.

Herido Galindo Segundo se retiró y llegó a donde se encontraban sus hijos, quienes de inmediato se armaron y tras decir “se los va a llevar la…..”, salieron apresuradamente del domicilio.

A Daniel Mariño, lo sorprendieron dormido y a Raymundo Cruz Santes, lo encontraron libando, cuando allanaron el domicilio y a mansalva les dispararon.

Por investigaciones practicadas por los ministeriales, lograron identificar a los asesinos, pero estos ya habían escapado.

Sin embargo, obtuvieron fotografías a través de las cuales el testigo Rubén Santiago González, los identificó plenamente como quienes lo habían golpeado a él, para luego dispararle a sus compañeros.

Por su parte la licenciada Alma Leticia Carranza Gómez, indicó que la averiguación ya estaba lista para consignarla al juzgado correspondiente, solicitando la orden de aprehensión.